HISTORIA DE LA PAMELA

Si buscamos en el diccionario el significado de pamela, encontraremos algo así como un sombrero de copa baja y ala ancha muy utilizado por las mujeres, preferiblemente para protegerse del sol. Al ser un sombrero pensado para proteger del sol, la pamela debe usarse de día y el protocolo indica que no debemos quitárnosla en toda la jornada. Como consejo, si no crees que puedas aguantar toda la jornada con la pamela puesta, si que es necesario que la conserves, en caso de estar en una boda, hasta que los novios abran el baile. A partir de ese momento, la norma se ha relajado un poco y podrías quitártela.

Pero ¿sabéis cuál fue el origen de la pamela? ¡Descubramos su historia!

Pamela o la virtud recompensada de Samuel Richardson

Pamela o la virtud recompensada (Pamela, or Virtue Rewarded) fue una novela epistolar escrita por Samuel Richardson y publicada por primera vez en el año 1740. Su protagonista era una joven doncella inglesa llamada Pamela Andrews, cuya moralidad intacta pretendía ser un ejemplo de adoctrinamiento para la época.

Esta humilde campesina, acosada continuamente por su amo, no sucumbía ante el dinero, los regalos o las trampas que éste utilizaba para seducirla. Aunque, como podéis intuir, acabó finalmente viéndose avocada a casarse con él ante sus presiones. La innovación en la narrativa en primera persona a través de cartas le supuso a Richardson un éxito editorial inmediato. Pronto, Pamela se puso extremadamente de moda en la mayoría de los países europeos, en una sociedad donde las mujeres estaban bastante alejadas de esa imagen natural y campestre de la protagonista de la novela. Una sencilla chica que con su naturalidad se convertía en el objeto de deseo de todo un Lord inglés.

Sin embargo, la moda el siglo XVIII estuvo más bien marcada por la exuberancia en los vestidos (el vestido por excelencia del rococó fue la robe à la française), profundos escotes, corsés y grandes sombreros de plumas y pelucas. El estilo rococó marcó la corriente artística del momento con representantes en el mundo de la moda como María Antonieta y Madame Pompadour en Francia o la duquesa de Devonshire en Inglaterra.

María Antonieta en un retrato realizado por Élisabeth Vigée Le Brun en 1778

Retrato de Madame de Pompadour (con vestido a la francesa), por François Boucher, 1756, óleo sobre lienzo, 201 x 157 cm, Múnich, Alte Pinakothek.

Retrato de Georgiana, duquesa de Devonshire, por Thomas Gainsborough. entre 1785 y 1787, óleo sobre lienzo, 127 x 101,5 cm, colección particular.

Pese a toda esta corriente generalizada, en la obra se hacía mención en alguna de las cartas a tocados de fino encaje de Flandes, cofias y, en concreto, a un sombrerito de paja. A partir de entonces, las mujeres de la época jugaron a imitar la candidez e inocencia de Pamela adornando sus cabezas con guirnaldas de flores o con este sombrerito de paja que, en países como España, empezó a llamarse Pamela en honor a su protagonista. Este es pues el motivo de que, a partir de entonces, nos refiramos a los sombreros de paja de los que hablábamos al comienzo de esta entrada como “pamelas”.

¿Conocíais esta historia y el origen de esta palabra?

¡Cuéntanos!

Pamela de Lasavis. FLORA

Pamela de Lasavis. CHÂTEAU

Pamela de Lasavis. CLARA

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